Un inspector de bancos viene a vivir a Garabandal

Un inspector de bancos viene a vivir a Garabandal

 

La historia de Walter J. Kushion

 

Walter dejó su trabajo de Inspector de Bancos para venir a vivir en Garabandal durante los años de 1970. Él mismo cuenta cómo conoció las Apariciones y vino a vivir en Garabandal.

Dice Walter:

Puedo decir que lo que gané como Inspector de Bancos, nunca sentí cuánto dinero perdí yo por dejar ese trabajo hace seis años.

Me siento mejor aquí mostrando a un peregrino por el pueblo las casas, los sitios donde ocurrieron las Apariciones o traduciendo como intérprete y escribiendo cartas generales informativas y también particulares contestando a los que me escriben.

Walter aprendió a hablar en castellano cuando vino a Garabandal y relata la historia de cómo conoció estas Apariciones.

Yo vivía con mi madre, mi hermano y mi hermana. Ahora, mi madre, viuda, murió de 82 años. Mi hermano murió cuando tenía 56 años. Mi hermana cuando su cumpleaños de 55 años. Los tres murieron en tres años, 1967,68 y 70.

Mi hermana era asistenta para nuestro párroco y cada mañana tenía que levantarse a las cinco y media. Daba de desayunar a mi hermano antes de marcharse a su trabajo. Entonces iba a la Iglesia, a la casa del Sacerdote, un kilómetro andando y después con un coche de segunda mano.

Ella siempre estaba leyendo periódicos católicos y también estaba trabajando como maestra para los críos en la fe católica. También ayudaba en el coro de la Iglesia.Por todo esto ella un día encontró un trocito de noticia en el periódico de Detroit, de Michigan, Estados Unidos; era sobre Garabandal, sobre las Apariciones. Pero en aquel año ya se acabaron, creo que era el año 1966 cuando oí por primera vez de las Apariciones de la Virgen aquí en Garabandal.

Yo entonces tenía ya 49 años. Mi hermana empezaba a escribir a este periódico, a la señora que ha escrito esa noticia, también ha escrito al Señor Sánchez Ventura para pedir si hay algo en inglés. Entonces daban señas de donde pueden comprar el libro ya traducido al inglés. Ella compró este libro, "Las Apariciones de Garabandal", después ella me dio para leerlo.

Me decía:

-- ¿por qué tú no vas allí a ver qué pasó?.

Pero esto ocurrió muy lejos, en Europa y nunca fui a Europa. Durante la guerra estaba en el Pacífico, hasta Islas Filipinas y Japón, pero nunca Europa. Para ir durante mis vacaciones de tres semanas o posible un mes, viajar aquí, difícil, porque no entendía mas que el inglés y el polaco que aprendí de mis padres. Pero después de un año leí otra vez el libro de las Apariciones. Mi hermana me empujaba para visitar Garabandal. Entonces, en noviembre del año 1968 ya murieron mi hermano y mi madre.

Entran los pensamientos de ¿qué es la vida?, ¿por qué trabajo siendo soltero?, yo no sabía cuantos años voy vivir y seguir trabajando únicamente para meter dinero en el Banco, en acciones o cualquier cosa o comprando cosas únicamente para gastar dinero y trabajando así. Al final dejé mi trabajo cuando ya tenía cincuenta años.

Compré billete de ida y vuelta a Europa, durante tres semanas. Fui primera vez a Fátima, me quedé allí seis días; pasaba por aquí, Garabandal, tres días, incluido el viaje, pero en aquel día estaban las cuatro videntes en el pueblo. Las vi a todas: Jacinta, Conchita, Mari Loli y Mari Cruz. Era para mí como un regalo, porque es raro cuando estaban todas en el pueblo a la vez. Seguí hasta Lourdes, después a París, donde Rue du Bac, la Milagrosa, después volví a mi casa. Esto ocurrió en Noviembre de 1968.

En el invierno de 1968 ha venido una Señora (María Saraco), bien conocida por aquí ahora, por las peregrinaciones desde Massachussets, de los Estados Unidos. Y ella estaba ahí en Detroit, mostrando cine y diapositivas, y hablando de las Apariciones de Garabandal. Fuimos, mi hermana y yo, y una noche mas, durante el invierno. La conocí y hablé con ella y ella decía que iba a tener una peregrinación en Mayo del año 1969, el año próximo. Por eso vine con su grupo, por segunda vez pasábamos por aquí: Irlanda, Francia, España, Portugal, por sitios de peregrinación y volví a mi estado de Michigan.

Entonces pensaba:

-- voy a venir a Garabandal para vivir.

Había un seminario o conferencia en Fátima y era un buen viaje para mi hermana. Ella se encontró con las cuatro videntes y para ella era como un regalo. Esto ocurrió en Julio del año 1969.

Ella, con el grupo de peregrinos, ha vuelto a los Estados Unidos. Pero yo me quedé en Fátima y regresé aquí a Garabandal con un Sacerdote y me quedé en la casa de Maximina. Esto ocurrió el 26 de Julio, la fiesta de Santa Ana, viví aquí hasta diciembre.

Volví para estar allí con mi hermana hasta Navidad, pensando volver acá a España después de las fiestas de la Navidad. Mi hermana estaba enferma y empezaban dolores fuertes para ella y tenía que ir al hospital y se quedaba allí dos o tres semanas, ella volvió a la casa y después de unas dos semanas fue al hospital otra vez y esta vez, el 14 de marzo, ella murió en el hospital.

Ahora, siendo el único en la casa es como la vida mía paró contra una pared. ¿qué pasará con mi vida ahora?, con tres que murieron en tres años. Regresé en mayo, un mes y medio después y desde entonces sigo viviendo aquí y voy a visitar mi pueblo y mi casa una vez por año.

Durante este tiempo puedo decir que empezaba a escribir cartas a mi hermana y entonces otros peregrinos han oído esto de mis cartas. Pidieron copias o de poder mandar la carta a ellos primero y ellos mandarla a mi hermana.

Había ciertas personas que me decían: si puedes hacer copias, entonces vamos a saber todos los interesados lo que pasa en Garabandal desde aquel año. Había el otro libro escrito por el sacerdote francés, "Estrella en la Montaña". Entonces, una vez por mes o mes y medio, escribía una carta de información general de lo que pasaba por el pueblo. Desde entonces, durante los seis años pasados, he escrito bastante para un libro, hasta treinta y cinco cartas. Pero ya no escribo tanto porque ya se acabaron cosas, no me gusta repetir.

De 1970 a 1976 vinieron por acá peregrinaciones de España, Canadá, Estados Unidos, Méjico, Alemania, Francia, Irlanda, Inglaterra, Sudáfrica. Aparte de esto no recuerdo peregrinaciones de otros países. Pero sí que pasaron familias, o matrimonios o peregrinos que venían por su cuenta, desde Australia, de África y de otros países.

Incluso han venido peregrinos diciendo que el Milagro ya iba a ocurrir, sin darse cuenta que el Aviso no había ocurrido y que no puede ser si Conchita no lo había avisado.Es conocido que el ciego de Nueva York (Joey Lomangino) va a venir para aquí para ver el Milagro, va a tener nuevos ojos, y la primera cosa que él va a ver será el Milagro. Bien, entonces sabemos que va a ocurrir durante su vida.

Sigo viviendo aquí únicamente para esta causa. Vienen por aquí peregrinos de toda clase; son de un extremo a otro extremo. Vienen enfermos de cuerpo, de mente, de su fe, toda clase de peregrinos, en grupo, solteros, matrimonios, familias.

Me impresiona mucho la fe que veo y la manera que practican su fe. A muchos les gusta hablar de cosas de Dios o de la Virgen, de sus Santos.

Dicen:

-- hoy es mi día de santo, vamos a celebrarlo.

Esto no es costumbre en mi país, en los Estados Unidos. Allí es muy raro cuando puedes hablar con una familia sobre cosas de Dios o de Misa, de la fe. La fe es una parte de su vida y su trabajo y la vida social es muy aparte de lo privado, no se mezclan tanto. Allí, la mitad de los habitantes no tiene fe. Un cuarto de ellos son católicos y el otro cuarto son otras religiones.

Por aquí, con una historia ya desde Santiago de Compostela, de Nuestra Señora del Pilar, ya es cerca de dos mil años. Mi país no tenemos esta historia de Apariciones. Mi primera peregrinación fue a Santa Ana en Canadá y es justo el día que viene para vivir acá, era la fiesta de Santa Ana.

Saco cines del pueblo, de costumbres de la gente, de los peregrinos, de las videntes para mostrar a otros lejos de aquí. Tengo ocho o nueve rollos de treinta minutos, del pueblo, de mis viajes.

Cuando nació el primer hijo de Mari Cruz e Ignacio Caballero, bautizado el Domingo de Pascua, yo soy el padrino del niño, con mucho gozo. Fue para mí un honor.

Viviendo durante los primeros años junto de casa de Conchita, también charlando con Mari Loli y a veces con Jacinta y Mari Cruz. Es una vida muy, muy diferente.

Puedo decir que lo que gané como Inspector de Bancos, nunca sentí cuánto dinero perdí yo por dejar ese trabajo hace seis años. Me siento mejor aquí mostrando a un peregrino por el pueblo las casas, los sitios donde ocurrieron las Apariciones o traduciendo como intérprete y escribiendo cartas generales informativas y también particulares contestando a los que me escriben.

Y hablando de las Apariciones con la gente del pueblo. Aquí, si empiezan a recordar los tiempos de las Apariciones, hablan de ello muy abiertamente, con toda confianza.

Nunca olvidaré mi peregrinación a la Virgen de la Luz que está detrás de Peña Sagra, al otro lado de la Sierra. Antiguamente, muchos, desde aquí, hacían esta peregrinación en ayunas para comulgar allá en la ermita. Es algo admirable ya que yo, cuando llegué allá, estaba agotado, me parecía que mis pies no andaban mas y ellos, no solo hacían la ida, sino también la vuelta andando.